Pan de Pita

Pan de Pita

Unos panecillos ideales para cualquier cena informal, para que cada cual se los rellene con los ingredientes deseados, algo muy agradecido especialmente por los niños que les encanta preparárselos a su gusto.

Son muy blanditos, han de quedar no demasiado hechos, ya que cuando se van a usar, se calientan durante unos minutos en la tostadora, así se doran un poco y quedan calientes, para poder abrirlos, con cuidado con el vapor interior que puede quemar, y ya entonces rellenar.

Unos panes que además llevan menos tiempo de hacer que otros al llevar sólo un levado, en la segunda fase, apenas llevan un reposo.

La receta está sacada del blog Un pedazo de pan, donde podréis encontrar estupendas recetas y explicaciones sobre el fascinante mundo del pan.

Fuente: Un pedazo de pan

Ingredientes: (para unas 11 piezas de 72 gramos)

  • 550 g de harina de fuerza (o 500 g de blanca de fuerza y 50 g de centeno integral),
  • 10 g de sal,
  • 250 ml de agua,
  • 60 g de aceite de oliva,
  • 4 g de levadura seca de panadería.

Elaboración:

Ponemos en el bol de la amasadora el agua, el aceite, la sal, la harina, y la levadura.

Mezclamos y amasamos bien.

Formamos una bola con la masa.

La dejamos reposar tapada y alejada de corrientes hasta que doble su tamaño.

Una vez lo haya hecho, la sacamos a la superficie de trabajo aceitada, la desgasificamos un poco y la dividimos en trozos de unos 72 gramos.

Formamos una bolita con cada trozo.

Aplastamos cada bola con la mano o rodillo hasta que tenga un grosor de unos 4 milímetros.

Las ponemos sobre papel de horno y cortamos el mismo en cuadrados del tamaño que ocupa la masa, así serán más fáciles de llevar al horno por separado.

Los dejamos reposar 15 minutos mientras se calienta el horno y acabamos de preparar todos, empezaremos a hornear los que primero hemos formado.

Vamos metiendo en el horno a máxima temperatura (250ºC) hasta que se hinchen (tardan unos 4 minutos). Cuando estén bien hinchados, los sacamos y metemos más panecillos hasta terminar con todos.

Los vamos dejando entre dos telas limpias, veremos que se deshinchan.

Si los vamos a comer enseguida, no hace falta que enfríen, los comemos calientes, si son para otro día, le damos unos minutos de tostadora. También los podemos congelar.